
En estos días conversaba con un amigo sobre cómo el COVID-19 ha alterado nuestras vidas. Algunos han perdido el trabajo, otros han cambiado de trabajo, otros tantos han tenido que poner en pausa viajes, ideas, estudios. ¿Quién lo iba a decir? Han sido meses tristes.
No hay duda que ha sido terrible para todos. Y aquellos que iniciaban en una relación o coqueteaban con quien podría ser, quizás, el amor de sus vidas, no son la excepción. Este amigo a quien llamaré Eucalipto (porque es lo primero que acabo de leer en un pote de crema para manos) me contó cómo a finales de febrero había conocido a esta chica con la que, antes del cierre, ya había compartido tres veces. No más, porque ambos estaban involucrados en proyectos complicados que a penas le dejaban tiempo para socializar. Aun así, se escriben y se llaman con frecuencia aunque reconoce que no es lo mismo.
“Hace mucho tiempo no soñaba con mi futuro”, me comentó. “Desde que la conocí me sorprendía pensando en ella cada día más. Pero llegó la pandemia y con esta un alto a lo que pudo ser en ese momento. Si llego a saber que viviríamos esto, hubiese procurado más y mejores momentos con ella. No es que todo esté perdido, pero no tengo idea si volverá a ser igual”. Difícil Eucalipto. Pero persevera, le dije. Aún en la distancia, tienes que usar tu creatividad para mantener esa relación animada. Ya mucho nos ha quitado el COVID para que pierdas algo que ni siquiera habías comenzado. “No lo estoy perdiendo. Solo es un amor que quedó pendiente”.
Eah rayos. Con esa expresión me quedé pensando en cuántos amores han queado pendientes por esto del coronavirus. ¿Cuántas personas como Eucalipto se empezaban a conocer? ¿Cuántas empezaban a coquetear? ¿Cuántos estaban sumergidos en la búsqueda de esa persona especial? ¿Cuántos llevaban tiempo pensando cómo abordar a alguien? Ya para lamentos es tarde. Si algo tiene que haber quedado claro es que no se puede dejar nada para después. Que la vida es un ratito. Que si alguien te gusta dícelo. Que si quieres con alguien, pues…bueno, ahí está difícil con esto de los contagios pero ya encontrarán la forma en que no se pongan en peligro. ¿Pa’ cuándo vamos a dejar eso de expresar lo que sentimos si no sabemos qué va a pasar mañana?
No sé ustedes cómo van con eso del amor en tiempos de COVID, pero si tienen un amor pendiente, creo que deben verse en el ejemplo de Eucalipto y no perder la oportunidad de comenzar a volar con alguien. No tienen que salir corriendo a declarársele ahora, pero súbanse a la escoba esta noche, miren su situación desde arriba y decidan. No me tienen que contar. Sigan sus instintos y vuelen, que #LaVidaEsUnRatito