¡Ay brujitas! Esto de no poder sacar las escobas no está fácil! Pero si algo nos distingue de los demás seres, es que sabemos ser pacientes. Sabemos valorar el tiempo que llega como un regalo para reflexionar. Somos agradecidas y, en ese espíritu de gratitud, todas las cosas buenas se manifiestan y nuestra mente se aclara. Creo que necesitábamos este espacio. Quizás íbamos muy de prisa. La vida y el tiempo son sabios y saben cuándo ponernos un alto.
En un abrir y cerrar de ojos tuvimos que dejar muchas cosas atrás. Fue breve el tiempo que tuvimos para hacer planes. De hecho, hubo cosas que se quedaron sin hacer que tendrán que esperar. Y nos dimos cuenta que hemos sobrevivido con eso que dejamos pendiente. Que la vida siguió. Pero es momento de hacer una pausa en nuestro viaje pero dejando la escoba a la vista como recordatorio de que nuestro vuelo se puede detener, pero jamás terminar.
Vamos a salir de esto. Nosotras los sabemos. Por ahora nos ayudamos mucho siendo solidarias desde la distancia, compartiendo información oficial y datos confiables en las redes porque, contrario a la creencia popular, las brujas no infundimos miedo, compartimos sabiduría. Aprovechemos este tiempo para repasar todos esos vuelos en nuestras escobas, los que nos hicieron feliz y los que nos siguen sacando una sonrisa. Piensa en esos vuelos que no puedes contarle a nadie porque dejarían de ser mágicos. No los cuentes nunca, pero encuentra en el recuerdo la inspiración y la certeza de que revivirlos será posible.
Vamos a cuidarnos y a seguir las recomendaciones. Pero veamos esto como una invitación y una oportunidad de la vida para transmitir energía y compartir nuestra magia. No te descuides aún en el encierro. Arréglate para ti. Sal a tomar sol. Cuida las plantas y salúdalas en las mañanas y, si no la tienes, sube una planta dentro de la casa y muévela de lugar cada dos o tres días. Deja que esa vida recorra todo tu hogar. Asegúrate que los viejos y los niños de tu familia entienden y comprenden la situación. Envía pensamientos positivos a la gente que amas. Disfruta la comida con calma. Ejercítate. ¡Tenemos más tiempo, pon música y baila! Mantente informada, pero de vez en cuando apaga todo y respira. Levántate temprano, busca un espacio con sol y medita. Es importante que te cuides porque vamos a salir de esto y te necesitamos viva, animada y fortalecida. Agradece y confía, porque tú y yo sabemos que todo esto pasará y volveremos a volar desde nuestras escobas.